jueves, 16 de febrero de 2012

LA INFORMALIDAD EN MÉXICO

Los grandes problemas que el desempleo ha ocasionado a nuestro país no han sido pocos; la necesidad de desarrollar alguna actividad que genere ingresos y permita a las familias sobrevivir ha aumentado los índices de informalidad, lo cual tiene consecuencias que afectan a toda nuestra sociedad y obstaculizan el crecimiento económico de nuestro país.

Tan sólo en el último trimestre de 2011, de acuerdo con INEGI, la cifra de personas que se sumaron al sector informal fue de un millón 648 mil 930, para sumar un total de 14 millones en esta situación, lo cual representa el 29.2% de la población ocupada.

Sin embargo, estas cifras no consideran a todas las personas ocupadas que no tienen acceso a la seguridad social; los trabajadores en esta condición alcanzan la cifra de 30.8 millones. Este dato merece atención, pues en primer lugar, no se están generando los empleos necesarios y, por otro, la mayoría de los empleos que se generan son sin seguridad social.

Así, enfrentamos el problema del desempleo y de la informalidad, acompañado de la precarización y mala calidad de las condiciones en las que se generan los empleos ante la necesidad que tiene la población por conseguir recursos.

Por ello, la informalidad se ha derivado de la falta de oportunidades para los miembros de la sociedad, y no sólo se integra por personas con baja escolaridad, sino que cada día es más frecuente que también ingresen a éste jóvenes que luego de terminar sus estudios universitarios no han conseguido una oportunidad de empleo formal en la que se puedan aprovechar todo su conocimiento y capacidades.

La economía informal es un problema que impide el crecimiento del país y le hace daño. Aparentemente resuelve un problema de ocupación laboral a corto plazo, pero esto no trae resultados colectivos que beneficien a la sociedad en el largo plazo, pues inhibe el aumento de competitividad y productividad.

Por un lado, la informalidad pone en desventaja competitiva a las micro y pequeñas empresas, pero también los comercios informales pueden enfrentar problemas para crecer, pues no cuentan con acceso al financiamiento, capacitación formal y la protección de los derechos de propiedad. Más aún, las barreras para crecer y desarrollarse también las enfrentan las personas que operan en este sector, pues los trabajadores no gozan de sus derechos laborales, como la protección social, por lo que son vulnerables a padecer mayores carencias.

Las consecuencias también las sufre el Estado y toda la sociedad, pues éste no puede percibir las contribuciones económicas de los impuestos que legalmente deben recaudarse, y por lo tanto no se puede aumentar la inversión en el mejoramiento de los servicios públicos.

El fenómeno de la informalidad requiere atención urgente toda vez que impacta directamente en la calidad de vida de las personas y en el desarrollo del país. México no sólo necesita un mayor crecimiento económico que pueda generar más empleos formales, sino también generar las políticas públicas pertinentes para hacer frente al problema de vulnerabilidad en el que se encuentran millones de personas que viven en la informalidad.

Necesitamos generar los mecanismos que permitan que quienes realizan actividades informales encuentren los estímulos para ingresar al sector formal, mediante acceso a créditos, capacitación, tecnología, por mencionar algunos. Si bien no en todos los casos es viable habrá que comenzar por los que lo son.

viernes, 10 de febrero de 2012

JÓVENES SIN EMPLEO

El capital social más valioso de México son los jóvenes, sin embargo representan uno de los sectores que resiente con más fuerza los problemas que enfrenta nuestra nación; a diario tienen que sortear múltiples carencias sociales y económicas, las cuales impiden un desarrollo pleno que eleve su calidad de vida y significan diversas consecuencias negativas para el desarrollo de nuestro país.

Actualmente, a nivel mundial, el desempleo es la mayor preocupación de los jóvenes, de acuerdo con el informe de la Organización de las Naciones Unidas que lleva por nombre El empleo juvenil: Perspectivas de los jóvenes al buscar un empleo digno en tiempos cambiantes. Y la inquietud de nuestros jóvenes no es para menos: mientras que en 2010 la tasa de desocupación fue de 4,8 por ciento, la del desempleo juvenil fue de 12.3%.

Las razones que los jóvenes atribuyen a la falta de empleo varían desde deficiencias educativas, hasta criterios poco flexibles para contratar a personas que no cuentan con experiencia, o sencillamente la falta total de confianza en la juventud. Este es un problema grave que no se soluciona sólo con la creación de nuevas plazas; tiene raíces profundas que deben ser atendidas.

En el caso de nuestro país, poco más de un cuarto de la población mexicana tiene entre 15 y 29 años de edad. De acuerdo con datos de la OCDE (2011), la tasa de desempleo juvenil equivale a más del doble del promedio nacional en desocupación. Aunado a esto, en concordancia con información del Coneval, cerca de la mitad de los jóvenes en el país se encuentran en pobreza multidimensional y de ellos, 2 de cada 10 tienen carencias y se encuentran en situación de desprotección ya sea en cuanto a acceso a la alimentación, educación o vivienda; 4 de cada 10 no cuentan con servicios de salud, y 7 no tienen acceso a la seguridad social.

El desempleo es un problema que alimenta y retroalimenta dichas carencias, es decir, genera un círculo vicioso; pero sin duda la educación está en la base de este conflicto, en lo que tiene que ver con la cobertura y también con la calidad.

La deserción escolar que reporta la SEP es muy alta: 3 mil 114 jóvenes al día abandonan sus estudios de preparatoria. Ante esta situación, no es extraño el número de jóvenes que opta por irse del país en busca de mejores condiciones, así 7 de cada 10 emigrantes tienen entre 15 y 24 años. Este rango de edad tiene mucho potencial, tanto en cuestiones académicas como laborales, sin embargo, los estamos dejando ir.

En el Partido Revolucionario Institucional hemos construido propuestas de atención a los jóvenes, porque sabemos que la viabilidad como nación parte de tener jóvenes con las condiciones y capacidades necesarias para generar los medios y niveles de vida óptimos que les permita un desarrollo integral, a ellos como ciudadanos y a nosotros como nación.

Por ello, hemos insistido, y lo seguiremos haciendo, en garantizarles seguridad social y poner especial atención en la permanencia escolar, por lo que hay que ampliar la infraestructura y calidad de los servicios y servidores de la educación; asegurar el acceso a la educación media y media superior; así como crear opciones de educación alternativa para quienes tienen necesidad de incorporarse al mercado laboral.

Pero la estrategia que proponemos es aún más profunda; debe existir el asesoramiento, apoyo y la facilidad para que la preparación académica se vincule al campo laboral y facilite de manera permanente, la apertura de espacios para el primer empleo, empleo en que los jóvenes tengan condiciones justas de trabajo. El impulso a los jóvenes emprendedores e innovadores es también fundamental para la creación de nuevas fuentes de empleo y el aumento de nuestra competitividad.

La lista es larga, el diseño de una política de gobierno para atender a los jóvenes debe ser transversal y no podemos relegar temas como el de la cultura, el deporte, el esparcimiento, y la educación sexual, entre muchos otros. El país necesita de un desarrollo integral que se refleje en la vida de los jóvenes, que inevitablemente resultará en el crecimiento de nuestro país.

miércoles, 8 de febrero de 2012

LA IMPORTANCIA DE LOS ÓRGANOS AUTÓNOMOS PARA EL CRECIMIENTO NACIONAL

Las telecomunicaciones son un factor fundamental para el sistema educativo de cualquier país, para elevar su productividad, y crecimiento económico, sin embargo el manejo que éstas han tenido en nuestra nación no ha cumplido con dicho objetivo y por lo tanto no ha sido detonante de bienestar para las familias mexicanas.
El desorden imperante en estas prácticas ha impedido que los gobiernos puedan hacer uso de las telecomunicaciones para mejorar los servicios públicos, lo que ha afectado diversos procesos que agudizan la desigualdad en nuestro país, tales como la incorporación del sistema educativo a la alfabetización digital y los altos precios para el consumidor en materia de interconectividad.
Esta situación que nos tiene en el rezago se deriva de las dificultades ocasionadas por la inexistencia de certeza regulatoria y oportunidad en nuestro país, de acuerdo con el informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) titulado Políticas y Regulación de Telecomunicaciones en México; el problema es tal, que la pérdida de bienestar atribuida a la disfuncionalidad del sector mexicano en el periodo 2005-2009 equivale al 1.8% del PIB anual.
El informe argumenta que, a diferencia de la mayoría de los países de la OCDE, en México las decisiones en favor de la competencia han surgido con lentitud y, una vez tomadas, han sido frustradas por la ineficacia de los sistemas de regulación y legal, pues la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) hasta el día de hoy carece de suficientes facultades y autonomía para ejercer en forma efectiva sus atribuciones y responsabilidades. 
Ante este panorama y las recomendaciones que este organismo internacional hace, es evidente que elevar la competitividad de la economía en su conjunto requiere de organismos reguladores fuertes y autónomos, los cuales promuevan condiciones de competencia en los mercados internos, garanticen seguridad jurídica, así como la eliminación de las prácticas monopólicas y oligopólicas que restringen la inversión, elevan los precios, limitan la oferta de productos, restringen la mejora de calidad de nuestro sistema educativo. Además, la autonomía de la Cofetel debe ser un factor que se convierta en garante del interés público.
Estas atribuciones deben llevarse a cabo en el marco de la transparencia, pues es derecho del ciudadano estar informado sobre los procesos, y es también una vía para comprobar la aplicación efectiva de la regulación. El informe de la OCDE es tajante cuando dice que debe existir más transparencia en los procesos de toma de decisiones de regulación, incluida la publicación de la motivación de las decisiones.
En el mismo sentido, la OCDE hace ver que es necesario establecer procedimientos formales de consulta pública para la Cofetel, de manera que se pueda dar una respuesta más rápida a las reclamaciones y solicitudes, así como en el cumplimiento de sus demás funciones.
Las telecomunicaciones deben traer beneficios a  la sociedad; deben permitir el acceso e integrar a la población que está en sectores económicos y socialmente aislados. Es imprescindible cambiar nuestras condiciones en este rubro para mejorar la economía en términos de ingresos y oferta de nuevos servicios, pero también para hacerlas más competitivas, con lo que se eficiente la prestación de los servicios de los operadores ya existentes y se facilite la entrada de nuevos.
Para superar los problemas que enfrentamos en materia de telecomunicaciones necesitamos acabar con el desorden de los órganos reguladores; es inaplazable que el legislativo ponga atención en estas cuestiones y no rezague las reformas, pues con ello está rezagando también a nuestra nación. 
Estas dificultades no sólo las encuentra la Cofetel, sino diversos órganos, por ello, en la Plataforma Electoral Federal 2012-2018, el PRI ha planteado la necesidad de fortalecer y darle autonomía a la Comisión Federal de Competencia (Cofeco), la Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer), la Comisión Reguladora de Energía (CRE), la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), y la Comisión Federal para la Protección contra de Riesgos Sanitarios (Cofepris), entre otras. Nuestro país lo demanda, y si queremos mejores condiciones de competitividad que nos hagan crecer y desarrollarnos, lo debemos atender.

viernes, 20 de enero de 2012

PANORAMA DE LA ECONOMÍA MUNDIAL


Los últimos informes de organismos internacionales plantean escenarios negativos para la economía mundial e indican que se encuentra al borde de una recesión. El crecimiento que el Banco Mundial (BM) proyecta para este año es de 2.6%, y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que éste será de 2.5%, mientras que en 2010 fue de 4% y 2011, 2.8%. Sin embargo, de confirmarse la recesión, el incremento global sería de 0.5%.

El Informe Situación Económica Mundial y Perspectivas 2012, de la ONU, prevé que la desaceleración en México y en Brasil sea más visible. En el caso de nuestro país, la economía crecería 2.5% en este año, frente al aumento de 3.8% en 2011 y de 5.4% en 2010; para el país sudamericano, la estimación es de 2.7%, mientras que en 2011 su crecimiento fue de 3%, y 7.5% en 2010. En conjunto, el PIB de América Latina se incrementaría 3.3%.



viernes, 13 de enero de 2012

UN PRI FUERTE


Hoy el PRI es la organización política con la que se identifica la mayoría de los mexicanos; constituimos el partido con el mayor número de militantes, simpatizantes y organizaciones afiliadas; hemos logrado obtener la confianza de los ciudadanos, y por ello tenemos la mayor cantidad de gobernadores, presidentes municipales, regidores, diputados locales y federales, y una determinante presencia en el Senado.

Las encuestas que se han dado a conocer en los últimos meses, y la publicada en esta semana por Consulta Mitofsky, demuestran que el PRI, en alianza con el Partido Verde y Nueva Alianza, cuenta con las preferencias más altas, con 39 puntos, esto es 18 más que el PAN, y 21 más que la alianza de las izquierdas. Asimismo, nuestro candidato Enrique Peña Nieto, se mantiene muy por encima de los demás aspirantes a la Presidencia de la República con 42 por ciento de las preferencias, 21 puntos arriba de Josefina Vázquez Mota y con 25 puntos más que López Obrador.



viernes, 16 de diciembre de 2011

REDUCIR LA DESIGUALDAD

La política económica en nuestro país ha fallado en la promoción de un crecimiento con equidad. La  desigualdad ha sido un obstáculo para el desarrollo pleno de los mexicanos y ha inhibido la calidad de vida de la población. La sociedad mexicana ha sufrido las consecuencias del bajo crecimiento y alto desempleo; del alza de precios, y de la disminución del poder adquisitivo, así como la aplicación de una política social cortoplacista y un gasto social inequitativo que ha hecho poco para generar igualdad de oportunidades.

La precariedad en la que se desarrolla la mayor parte de mexicanos queda evidenciada en el último reporte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) titulado, Divididos resistimos: ¿Por qué sigue aumentando la desigualdad?, estudio en que se sitúa a México en el segundo nivel más elevado de desigualdad en cuanto a los ingresos en la población activa de dicha organización, justo por debajo de Chile y muy por encima de la media de la OCDE.



viernes, 9 de diciembre de 2011

EL PRI DE CARA AL FUTURO

Las condiciones políticas en las que se desarrolla nuestro país han cambiado; hay mayor pluralidad, una sociedad más participativa y demandante y un gobierno dividido. Los partidos están fortalecidos, ya no hay uno hegemónico, pero los gobiernos panistas han pretendido gobernar con las mismas instituciones e instrumentos utilizados como cuando éste existió. Estamos enfrentando la crisis más compleja que hayamos tenido en setenta años y este panorama de transformaciones representa un gran reto frente al 2012, para los partidos políticos.

Quien gane las próximas elecciones, y quede al frente del gobierno, no puede decepcionar a la sociedad y comportarse erráticamente como ha ocurrido en los últimos años. Por ello, es necesario que la contienda sea en el campo de las ideas y de proyectos sobre el rumbo que demanda nuestro país; debe darse un debate en el que se discutan visiones que favorezcan el fortalecimiento del Estado y aborde los temas sustantivos en lugar de ser personalista y mirar por los intereses de algunos.

En el PRI sabemos que el camino no será fácil; que recuperar la confianza de la ciudadanía es parte de un proceso que ya hemos comenzado y queremos continuar, la renovación debe demostrar que las viejas prácticas que podrían lastimar la democracia se han acabado. Por ello, hemos favorecido el debate de ideas y la atención a lo que la ciudadanía demanda, esto con el fin de de dar a la sociedad la certeza de que el gobierno tendrá un buen desempeño, con transparencia y rendición de cuentas.

Una de las características que enriquece la democracia es la pluralidad de ideas, las cuales, desde distintos puntos de vista, abonan al proyecto que queremos para México en beneficio de toda la sociedad. Es fundamental escuchar cada voz, tomarla en cuenta y reflexionarla, pero para ello es necesario abrir distintos canales de comunicación que permitan la expresión.

En este sentido, la revista Plataforma, que editamos en la Fundación Colosio, está dedicada al debate político y en ella se pueden leer diferentes puntos de vista. En el tercer número de esta publicación, cuya presentación fue el pasado miércoles, se aboca, como su título lo señala, a “El PRI de cara al futuro.”

Desde distintas aristas, los diez articulistas que participaron en este número:Humberto Moreira Valdés, Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Antonia Martínez Rodríguez, Carlos Arriola, Jorge Medina Viedas, Rodolfo Becerril Straffon, Humberto Roque Villanueva, Romeo Flores Caballero y Roberta Lajous Vargas, plantean algunos de los principales retos que enfrentará el PRI en la elección del 2012 ante la enorme pluralidad de opiniones y perspectivas de los mexicanos y la desastrosa administración de los gobiernos del PAN.

En las páginas de esta revista queda claro que el PRI ha estado presente en todas las transformaciones de la vida nacional y ha encabezado los movimientos del cambio y renovación política; ha sido y es, pieza fundamental del sistema político mexicano, pero también se reconoce que en ocasiones su actuación no ha sido la más acertada.

Entre otras cosas, se plantea que la confianza debe darse en función de las ideas y proyectos, y que es preciso definir un mecanismo institucional mediante el cual la pluralidad se traduzca en acuerdos y disposiciones de carácter general que beneficien a la sociedad.

Sin embargo, las ideas son parte de la primera etapa, pues el Poder debe tener un sentido creador que las convierta en hechos; hay que encausar la inconformidad social en razones y acciones. El PRI tiene esta responsabilidad y su transformación al interior debe ser para dar resultados al exterior del Partido, es decir, a todos los mexicanos.

Ya hemos avanzado en este proceso; presentamos una Plataforma Electoral que avala la experiencia, la capacidad para conducir el poder público y justifica la vocación de gobierno que tiene nuestro Partido. Tenemos un proyecto y la preferencia de la mayoría de los ciudadanos; este logro no ha sido gratuito, sino que es consecuencia de un proceso de recomposición. Siempre enfrentaremos retos de cara al futuro, lo importante será seguir construyendo, de la mano de la sociedad, las propuestas que les den solución.

*Presidente Fundación Colosio A.C.